El deber de prestar alimentos a los hijos no finaliza de forma automática cuando éstos alcanzan la mayoría de edad. La extinción de la patria potestad no conlleva necesariamente la finalización del deber de prestar alimentos a los hijos.

Para que cese la obligación de prestación alimenticia es necesario que el hijo ejerza una profesión, oficio o industria de manera estable y no esporádica. No obstante, hay determinados supuestos donde existe la posibilidad de dejar de pagar la pensión de alimentos como por ejemplo, la falta de relación entre el hijo mayor de edad y el progenitor alimentante; o también, cuando la falta de independencia económica del hijo es imputable al mismo por falta de interés o proactividad. Todo ello deberá ser debidamente acreditado.